El acto se llevó a cabo en la Casa Amarilla Antonio José de Sucre, sede la Cancillería venezolana. Y fue presidido por el vicepresidente Ejecutivo, Elías Jaua Milano, el Canciller, Nicolás Maduro Moros y el Vice Primer Ministro de la República de Belarús, Vladimir Semashko. Durante su intervención el Vicepresidente venezolano, dio la bienvenida a la Delegación Bielorrusa y manifestó que “siempre es un honor recibir a estos hermanos y compañeros, y más si esta visita constituye un esfuerzo para mejorar la calidad de vida de los pueblos”. El evento contempló la conformación de cuatro mesas trabajo; energía (exploración y explotación de petróleo), proyectos industriales, obras públicas de viviendas y comercio, agricultura y alimentación, donde se realizará un seguimiento riguroso a cada uno de los convenios suscritos, con la finalidad de avanzar en el cumplimiento de las metas propuestas por los dos Gobiernos. Por su parte, el ministro del Poder Popular para las Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz, ratificó la importancia de las relaciones y el trabajo conjunto realizado por ambos países, a través del cual se han logrado importantes acuerdos. “Este es un país que tiene una alta capacidad tecnológica industrial”. Sanz, indicó que ese Estado produce camiones roqueros de 30, 60, 120 y 300 toneladas, los cuales son requeridos para la industria del mineral de hierro, transportación de bauxita y otros minerales. En este sentido, dijo que actualmente se estudia la posibilidad de suscribir convenios de intercambio de equivalentes. “Por ejemplo, nosotros vamos a suministrarle la materia prima a la empresa que va construir las viviendas en Venezuela, que son productos derivados de Sidor, y ellos nos van a pagar con camiones roqueros para la industria minera”, explicó Sanz. Asimismo, expresó que se evalúa la constitución de una empresa mixta para la producción de fosfato, la cual estaría ubicada en el estado Táchira. Igualmente, anunció la posible creación de una empresa para operar el área minera. Finalmente, manifestó que se trata de una relación de “ganar-ganar”, de complementación económica, donde Venezuela aporta sus conocimientos y experiencias en la producción de minerales (hierro, aluminio) y productos terminados, y recibe por parte de Belarús la tecnología y adiestramiento. |